Dólar, Riesgo País e Inflación. Las tres caras de un mismo problema.

Artículo publicado en Diario La Gaceta el 28 de Abril de 2019

Esta semana supimos que los precios subieron 4,7% sólo durante el mes marzo reflejando una inflación de 54,7%  respecto de marzo de 2018. No es un dato menor pues supera el récord inflacionario de este siglo alcanzado en 2002 luego de la salida de la convertibilidad. Para encontrar un escenario de inflación similar al actual debemos remitirnos a los tristes episodios de hiperinflación que sufrimos en los ’80.

A  su vez, a mediados de semana se desplomaron las acciones y bonos argentinos en Wall Street. El Riesgo País, que mide la diferencia de interés que pagan los bonos argentinos respecto los de estadounidenses, llegó a la cifra de 1006 puntos básicos. Esto sienta un récord para el gobierno actual que supera incluso el Riesgo País alcanzado durante las corridas cambiarias del año pasado. Para cerrar este pintoresco cuadro, el viernes el precio del dólar superó los $47 en su venta al público llegando así a su record histórico. ¿Estarán estos fenómenos relacionados de alguna forma?

El acertijo de la Inflación Argentina

De lo que está ocurriendo con el dólar, el riesgo país y la inflación, lo más sorprendente y difícil de explicar es el hecho de que la inflación viene acelerando desde diciembre. La decisión del Banco Central por mantener una base monetaria constante  y del Gobierno Nacional por reducir el déficit fiscal, se esperaba repercuta en una disminución al menos moderada de la inflación. Achicar el gasto y frenar la emisión monetaria es la clásica receta del FMI para solucionar el problema de la inflación y se encuentra acorde a la teoría monetaria que enseñan a los economistas. El hecho de que esto no esté ocurriendo nos obliga a pensar con mayor detalle la realidad Argentina para tratar de entender que se encuentra detrás del aumento de precios.

La variable que,  tristemente, se está comportando tal cual como nos dice la teoría es el nivel de actividad. Las altas tasas de interés y el ajuste fiscal disminuyeron fuertemente las ventas y la producción y en consecuencia presionaron al aumento el desempleo y la pobreza. Esto, además de significar un enorme costo social, aumenta más nuestra confusión respecto de la inflación dado que es esperable que las empresas, al observar la caída de sus ventas,  empiecen bajar sus precios para atraer clientes, mientras que los trabajadores al observar que aumenta el desempleo sean menos exigentes en los salarios para lograr emplearse. Las empresas argentinas y los trabajadores están haciendo lo opuesto a lo que dice la teoría, están pujando por aumentar los precios y salarios, al mismo tiempo que acumulan sus depósitos con stock, cierran sus plantas y aumentan la cantidad de personas sin empleo. Estamos ante un claro ejemplo de descoordinación global que tiene fuertes consecuencias en el bienestar de los que menor poder de decisión tienen.

¿Somos los argentinos una anomalía de personas irracionales, vagos y avaros o existe acaso otra explicación posible?

La incertidumbre sobre el futuro de la economía

Lo que está ocurriendo con el dólar y el riesgo país nos puede servir de orientación para intentar esclarecer este acertijo que es la economía de Argentina. El gráfico que acompaña esta nota muestra como evolucionaron el precio del dólar, el riesgo país y el índice de precios al consumidor de Argentina desde Junio del año pasado hasta ahora, los cuales mostraron una tendencia creciente similar. Esto nos hace pensar que puede haber un fenómeno por detrás de ellos que pueda explicarlos de forma conjunta.

dolar riesgo

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos del BCRA y JPMorgan.

Parte de la explicación de nuestra inflación, que relaciona el dólar y los precios locales,  surge del hecho que los productos que se venden localmente están compuestos en parte por productos importados. Al aumentar el precio del dólar, aumentan los insumos importados tales como el combustible,  los cuales repercuten finalmente en la inflación. Este canal es muy importante en Argentina pero aún insuficiente para explicar la inflación reciente. Si miramos por ejemplo el periodo octubre-febrero, podemos observar que el precio del dólar estuvo fijo alrededor de $40 mientras que los precios al consumidor aumentaron un 15% .

Existe otra canal más complejo, intangible y volátil, que relaciona el Dólar, Riesgo País y Precios, y es el canal de las expectativas futuras. Las expectativas de devaluación futura aumentan el riesgo país y aumentan las expectativas de inflación futura. Esto a su vez repercute en los precios de hoy dado que las empresas prefieren remarcar precios “por las dudas” para preservar su stock y así evitar descapitalizarse. El temor está en vender hoy a un precio que no sea el suficiente para reponer dicho stock mañana.

Las expectativas son extremadamente sensibles a la incertidumbre, y en la actualidad existen dos grandes fuentes de incertidumbre en Argentina:

  • La primera es la incertidumbre política propia del contexto electoral indefinido. No conocemos a ciencia cierta los nombres de los candidatos, ni sus propuestas, mientras que las encuestas sobre los potenciales candidatos no otorgan claros ganadores.
  • La otra gran fuente de incertidumbre que afecta fuertemente el precio esperado del dólar y el riesgo país es la capacidad de pago que tendremos en los próximos años para afrontar toda la deuda que se emitió en los últimos 3 años. El apoyo del FMI es suficiente para cubrir los compromisos de este año pero no está claro si seremos capaces de seguir haciéndolo luego. Hoy las erogaciones que tiene el estado en concepto de intereses son mayores que las destinadas al pago de salarios públicos por los que los márgenes de ajuste fiscal son cada vez menores.

La necesidad de coordinación

La inflación en Argentina es el resultado de un gran problema de coordinación que no puede ser explicado por la avaricia de unos empresarios ni por la intransigencia de los sindicatos. Se trata de personas comunes tratando de salvaguardar su patrimonio,  con ganas de trabajar y ganar lo suficiente para vivir dignamente. Las tres caras de este problema de coordinación se reflejan en inflación, aumento del precio dólar y del riesgo país. La gran causa de este problema de coordinación es la incertidumbre sobre el futuro de nuestro país, que aumenta la especulación y lleva las personas y grupos financieros a resguardar su stock, comprar dólares y desprenderse de activos en pesos. Esto a su vez afecta la inflación,  paraliza la actividad económica y aumenta el desempleo y la pobreza.

No existen recetas milagrosas para reducir la incertidumbre. La estrategia de reducir el gasto público y aumentar las tasas de interés ha demostrado ser insuficiente y promete ser muy costosa en términos humanos. En el corto plazo resolver este problema de coordinación requeriría lograr un gran acuerdo utilizando un capital político y financiero que el gobierno actual no posee. Los acuerdos de precios anunciados con productores son insuficientes e imposibles de cumplir si no existe previsión sobre el precio del dólar, combustibles, alquileres, ni sobre los salarios  u otros determinantes de los costos de dichos productos. Ofrecer y comunicar una solución de fondo es responsabilidad de las fuerzas políticas que aspiren a gobernar los próximos años y será una de las principales varas que utilicen los votantes para evaluar su potencial idoneidad.

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